Fragmentos
Cuando la política se ve contaminada por el dinero ilícito, los únicos perjudicados son los ciudadanos íntegros
Julio Valdez
Fragmento 5
Abril de 1972
Darío Alberto Oleada, nació la primera semana de abril de 1972, durante los doce años del gobierno semi dictatorial de Joaquín Balaguer. Provino de una familia de comerciantes y productores de cacao, residente en Naranjo Dulce, un pequeño poblado cercano a San Francisco de Macorís, la tercera ciudad más grande de la República Dominicana.
Su padre, Fernando Antonio Oleada, un hombre muy honesto, trabajador y respetado, era un productor de cacao orgánico. Su madre, Francisca Antonia Oleada conocida como Toña, era prima en tercer grado de Fernando, una mujer excepcional, estupenda ama de casa y experta en gastronomía criolla. La pareja tuvo cuatro hijos, dos niñas y dos niños, siendo Darío el más pequeño y, por ende, el más consentido.
Desde temprana edad, Darío mostró un notable talento artístico, especialmente en el dibujo y la pintura. No había pared en su hogar que no fuera transformada en lienzo por las manos de Darío, quien utilizaba cualquier lápiz o bolígrafo que encontrara para plasmar sus creaciones
A pesar de que su padre consideraba los dibujos como simples garabatos, Toña los defendía, argumentando que eran expresiones artísticas abstractas. Predecía que Darío se convertiría en un gran pintor, del cual su padre estaría muy orgulloso en el futuro…